El Perú necesita de Fátima Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas; por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 91 > Tema “Apologética”

Lectura Espiritual  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

¿Por qué estudiar la Religión?

(IV)

 

Después de presentar las pruebas de que el universo fue creado por Dios, publicadas en la edición de mayo, el autor* pasa a tratar de la creación del hombre, compuesto de cuerpo y alma

 

El hombre es una criatura racional compuesta de cuerpo y alma. El hombre es una criatura, es decir, un ser que viene de la nada por el poder de Dios. Es una criatura racional, es decir, inteligente, capaz de discernir el bien del mal, lo verdadero de lo falso, lo justo de lo injusto. Es la razón la que distingue eminentemente al hombre, del animal y de todas las otras criaturas del mundo visible.

El hombre es una criatura racional, lo que lo distingue esencialmente del animal y de todas las otras criaturas del mundo visible

 

El hombre se compone de un cuerpo y de un alma. El cuerpo es esta envoltura exterior, esta sustancia material que vemos, que tocamos… se compone de diversas partes: son nuestros miembros y nuestros diversos órganos. El alma es esta sustancia invisible que vive, siente, piensa, juzga, razona, obra libremente y da al cuerpo el ser, el movimiento y la vida.

La unión del alma con el cuerpo constituye al hombre y lo hace un ser intermedio entre los ángeles, que son puros espíritus, y las criaturas sin inteligencia o sin vida, que son materia.

Así pues, el cuerpo y el alma son dos sustancias distintas, y su unión íntima, sustancial, personal, constituye el hombre.

Es muy cierto que tenemos alma… pues hay algo en nosotros que vive e imprime el movimiento a nuestros miembros… algo que siente, que conoce, que piensa, raciocina y obra libremente. Pero como el cuerpo por sí mismo es inerte, sin vida, sin sentimiento, sin inteligencia y sin voluntad, un cadáver, debemos concluir que hay en nosotros algo diferente del cuerpo, y ese algo es el alma.

Por lo tanto, el más noble de los seres vivientes de este mundo sensible es el hombre. Él posee la vida vegetativa: como las plantas, se nutre, crece y muere. Posee la vida sensitiva: como los animales siente, se mueve de un lugar a otro, sobrevive en sus hijos y elige lo que le conviene. Pero, además, posee la vida intelectiva, que, establece una distancia casi infinita entre el hombre y los seres inferiores.

¿Cómo se prueba que nuestra alma es un espíritu?

Se prueba que el alma del hombre es un espíritu por sus actos, como se prueba la existencia de Dios por sus obras. Es un principio evidente que las operaciones de un ser son siempre conformes a su naturaleza: se conoce al operario por sus obras. Es así que nuestra alma produce actos espirituales, como los pensamientos, los juicios, las voliciones… luego nuestra alma es espiritual.

El alma del hombre no dejará jamás de existir. Todo lo prueba de una manera evidente:

1. La naturaleza del alma;

2. Las aspiraciones y los deseos del hombre;

3. Las perfecciones de Dios;

4. La creencia de todos los pueblos;

5. Las consecuencias funestas que resultarían de la negación de esta verdad fundamental.

Los deseos y las aspiraciones del alma, ¿prueban que es inmortal?

Sí, el deseo natural e irresistible que tenemos de una felicidad perfecta y de una vida sin fin prueba la inmortalidad del alma… porque este deseo no puede ser satisfecho en la vida presente y, por lo mismo, debe ser satisfecho en la vida futura… si no, Dios, autor de nuestra naturaleza, se habría burlado de nosotros, dándonos aspiraciones y deseos siempre defraudados, nunca satisfechos… lo que no puede ser. Si el deseo de la felicidad no debiera ser satisfecho, Dios no lo hubiera puesto en nosotros.     


* Extractos del libro La Religión Demostrada, del P. A. HILLAIRE (Editorial Difusión, Buenos Aires, 8ª edición, 1956, pp. 41 y ss.).



  




Artículos relacionados

Sin religión el hombre no puede ser feliz
Es natural que haya misterios en la religión
¿Por qué estudiar la Religión? (III)
El hombre necesita de una religión
¿Por qué estudiar la Religión?
No hay más que una sola religión verdadera
Las “nietas de Dios” - III
Jesucristo es el Hijo de Dios hecho hombre
¿Por qué estudiar la Religión? (V)
Una, santa, católica y apostólica




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 221 / Mayo de 2020

Una promesa, una esperanza
Basílica de la Madonna de Monte Bérico

Basílica de Santa María de Monte Bérico, Vicenza (Italia), construida sobre el cerro que domina la ciudad



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

3 de junio

San Ovidio, Obispo y Mártir.

+Siglo II Braga (Portugal). Pagano, se convirtió con las predicaciones de San Pedro y San Pablo en Roma. San Clemente lo envió como Obispo para la entonces Bracara-Augusta, donde después de muchos trabajos y conversiones, fue martirizado.



San Carlos Lwanga y los 26 mártires de Uganda

+1886 Uganda - Africa. Carlos Lwanga, junto con otros 22 pajes del rey Mwanga, de los que era el jefe, fueron quemados vivos por defender su fe y por no ceder a los depravados deseos del Rey. Y los 26 mártires de Uganda, con Carlos Lwanga a la cabeza, fueron declarados santos por el Papa Paulo VI, el 18 de octubre de 1964, y ahora en Uganda hay un millón de católicos: "La sangre de los mártires, produce nuevos cristianos".

Más información aquí.






Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....