El Perú necesita de Fátima Jesús quiere servirse de ti para hacerme conocer y amar. Él quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien la abrace le prometo la salvación.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 102 > Tema “Apologética”

Lectura Espiritual  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Jesucristo es el Hijo de Dios hecho hombre


En nuestra edición anterior, tratamos en esta sección sobre los misterios de la naturaleza y de la religión; a continuación el mismo autor * explica los fundamentos del Cristianismo y el valor de los Santos Evangelios.


La religión cristiana es la religión fundada por Jesucristo. Los cristianos reconocen a Jesús de Nazaret, hijo de la Virgen María, como al Mesías esperado por todos los pueblos, y le adoran como a Hijo de Dios hecho hombre.

Bautismo de Jesucristo, Stefano dell’Arzere, s. XVI – Oratorio del Redentor de Santa Cruz, Padua, Italia

Jesucristo estableció en Judea la religión cristiana, hace veinte siglos, y la hizo extender por sus apóstoles en todas las partes del globo. Él ha realizado en su persona todas las profecías del Antiguo Testamento relativas: 1) al origen del Mesías; 2) a la época de su llegada; 3) a las diversas circunstancias de su vida.

Es, pues, Jesucristo el Mesías, el Enviado de Dios para fundar la religión nueva que debía suceder a la religión mosaica. Pero una religión establecida por un Enviado de Dios es necesariamente una religión divina; luego la religión cristiana, fundada por Jesucristo, es divina.

Conocemos la vida de nuestro Señor Jesucristo particularmente por los Evangelios. Llámanse Evangelios los cuatro libros donde se narra la vida, los milagros y las principales palabras de Jesucristo. Autores de los Evangelios son los apóstoles San Mateo y San Juan, y dos discípulos, San Marcos, discípulo de San Pedro, y San Lucas, discípulo de San Pablo.

Los tres primeros evangelistas, San Mateo, San Marcos y San Lucas, escribieron su Evangelio del año 40 al año 70 de la era cristiana; San Juan, a fines del primer siglo.

Los testigos: los evangelistas

Los Evangelios constituyen el libro histórico más autorizado, el más íntegro, el más verídico de todos los libros. Estamos, por consiguiente, tan ciertos de los milagros de Jesucristo como de sus enseñanzas. Los testigos que los narran los han visto; estos testigos no se engañan; sus narraciones han llegado hasta nosotros en toda su integridad.

La religión cristiana no difiere, en su esencia, de la religión primitiva de nuestros primeros padres ni de la religión mosaica, puesto que tiene los mismos dogmas, la misma moral y el mismo culto esenciales.

Estas tres religiones tienen el mismo autor: Dios; el mismo fin sobrenatural para el hombre: el cielo; los mismos medios para llegar a él: la gracia. Las tres descansan sobre el mismo Redentor: esperado o llegado, Jesucristo es siempre el fundamento de la verdadera religión.     



* La Religión Demostrada, del padre P. A. Hillaire (Editorial Difusión, Buenos Aires, 3ª edición, 1945, pp. 157-178).



  




Artículos relacionados

El hombre necesita de una religión
¿Por qué estudiar la Religión? (II)
¿Por qué estudiar la Religión? (V)
Una, santa, católica y apostólica
No hay más que una sola religión verdadera
¿Por qué estudiar la Religión?
La perfección de la religión cristiana
Sin religión el hombre no puede ser feliz
¿Por qué somos católicos?
¿Cuál es el destino del hombre?







Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
La Sagrada Túnica de Nuestro Divino Redentor
Santa Bernadette Soubirous
Corrupción en la sociedad: ¿Existe una solución?
Fiesta de gloria y de paz
Intransigencia de los Santos: irreductible fidelidad a su misión
Cristiandad
El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo
La Asunción de María Santísima
¡Vade retro Satanás!
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 231 / Marzo de 2021

La Sagrada Túnica de Nuestro Señor Jesucristo
Autenticidad confirmada por la Ciencia

Soldados romanos echan a la suerte la Sagrada Túnica (detalle de La Crucifixión), Giotto, s. XIV – Fresco, Capilla de los Scrovegni, Padua



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

6 de marzo

San Olegario, Obispo de Barcelona y Arzobispo de Tarragona

+1137 Barcelona. Hijo de noble familia nació en Barcelona. Su padre era valido del conde de Barcelona, Ramón Berenguer I. Su madre, Guilia, descendía de la nobleza goda. A los 10 años de edad, entró en el gremio de canónigos de la catedral de Barcelona. Asistió a los concilios de Tolosa, Reims, y al I de Letrán, noveno de los ecuménicos. Enviado por el papa Inocencio II al Concilio de Letrán II, coincidió allí con San Bernardo de Claraval. La elocuencia de sus argumentos consiguió la excomunión del antipapa Anacleto. Se le considera uno de los obispos más eminentes de la Edad Media, con una gran influencia sobre toda la Iglesia latina.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....