El Perú necesita de Fátima Si los hombres supiesen lo que es la eternidad, harían todo para cambiar de vida.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 101 > Tema “Apologética”

Lectura Espiritual  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Es natural que haya misterios en la religión


En la edición de abril, publicamos en esta sección un texto del P. Hillaire* sobre por qué no hay más que una sola religión verdadera. Ahora trascribimos, del mismo autor, la razón por la cual hay misterios en la naturaleza y en la religión.


Dios nos revela misterios, para pedirnos la humilde sumisión de nuestro espíritu por la fe, de nuestro corazón por el amor y de nuestra voluntad por la sumisión a sus leyes

En la naturaleza hay un gran número de cosas ocultas, cuya existencia es muy cierta, pero que los hombres no pueden comprender, porque la inteligencia humana es imperfecta. La razón, como el ojo, tiene límites más allá de los cuales no alcanza a ver.

Más aún: como no todas las inteligencias tienen la misma capacidad, resulta que hay verdades comprendidas por unos que permanecen ocultas para otros, que las creen sin comprenderlas. Sólo Dios, inteligencia infinita, ve claramente todas las cosas y únicamente para Él no hay misterios.

El misterio se halla en todas partes en la creación. El hombre, por sabio que sea, no sabe el todo de nada: la esencia de las cosas es para él impenetrable. ¿Qué es la materia, la atracción, la luz, el calor, la electricidad? Misterio. ¿Qué es la vida? ¿Cómo un grano de trigo produce una espiga, una semilla pequeña se transforma en sangre, en nervios, en huesos? Misterio. ¿Cómo nuestra alma está unida a nuestro cuerpo? ¿Cómo la voluntad tiene dominio sobre los órganos? ¿Cómo la palabra comunica las ideas?

No es sorprendente que haya misterios en la religión

Más sorprendente sería que no los hubiera. La religión tiene por autor y objeto a Dios, Ser infinito. Pero como lo infinito es incomprensible para toda inteligencia creada y limitada, no debe sorprendernos que haya misterios en la religión. Nada más razonable que creer en los misterios de la religión puesto que es Dios, la verdad por esencia, quien nos los ha revelado.

Si es razonable que un niño crea, fundado en la palabra de su padre, en cosas que no comprende; que un ignorante acepte, fundado en la palabra de los sabios, las verdades científicas a las que su inteligencia no alcanza: ¿no es mucho más razonable creer en los misterios por la palabra de Dios, que jamás puede ni engañarse ni engañarnos?

Dios nos revela misterios, primero, para pedirnos la humilde sumisión de nuestro espíritu por la fe, como nos pide la de nuestro corazón por el amor y la de nuestra voluntad por la sumisión a sus leyes.

Hemos comprobado las siguientes verdades:

1.- Existe un Dios eterno, creador y soberano Señor de todas las cosas. La razón y la conciencia proclaman irresistiblemente la existencia de este Ser supremo e infinitamente perfecto. Para los cristianos, a este testimonio se agrega el de la Revelación, que es más seguro todavía, porque es divino. Dios se ha manifestado, ha hablado, ha hecho milagros.

2.- Dios, con su Providencia, cuida de sus criaturas, particularmente del hombre, su hijo predilecto.

3.- El hombre, compuesto de cuerpo y alma espiritual, libre, inmortal, ha sido creado por Dios para que le conozca, le ame y le sirva en esta vida y le goce luego en la vida futura. Tiene, por consiguiente, deberes que cumplir para con su Creador y su Padre.

4.- Toda religión encierra un dogma, una moral, un culto. El culto, o sea el conjunto de las prácticas mediante las cuales se honra a Dios, debe ser a la vez: interno, externo y social. Es imposible al hombre vivir como ser racional sin rendir a Dios este triple culto.

5.- No puede haber sino una sola religión verdadera, porque la verdad es una y rechaza todo error. Luego, por lo mismo, no puede haber sino una sola religión buena, porque tan sólo es bueno lo verdadero; y Dios no puede ser honrado por el error, y la mentira.     



* La Religión Demostrada, del padre P. A. Hillaire (Editorial Difusión, Buenos Aires, 3ª edición, 1945, pp. 120-130).



  




Artículos relacionados

Jesucristo es el Hijo de Dios hecho hombre
No hay más que una sola religión verdadera
El hombre necesita de una religión
Una, santa, católica y apostólica
La perfección de la religión cristiana
Sin religión el hombre no puede ser feliz
Las “nietas de Dios” - III
¿Por qué estudiar la Religión? (II)
La religión es buena y necesaria para todos
¿Por qué somos católicos?







Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
El galeón sumergido: símbolo de la esperanza
Loreto, la nueva Nazaret
El Milagro del Sol
San Nuno de Santa María
En la lucha contra el jefe del orgullo sigamos al Príncipe San Miguel
La sagrada Rosa de la Ciudad de los Reyes
La devoción al Inmaculado Corazón de María
El Jardín de Picpus
La gracia de Fátima actuando en Ucrania
Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada
La crucifixión y muerte de Jesucristo
Confianza en María Inmaculada aun cuando todo parezca perdido
En este siglo de confusión, oh Madre del Buen Consejo, ruega por nosotros
Navidad
Fátima y el comunismo: dos profecías irreconciliables
150 años de la Comuna de París
San Juan Masías
Rosa de Santa María
Iglesia y Estado: ¿unión o separación?
Remedio eficaz contra los males contemporáneos
Las glorias de María
Santo Toribio de Mogrovejo
La Sagrada Túnica de Nuestro Divino Redentor
Santa Bernadette Soubirous
Corrupción en la sociedad: ¿Existe una solución?
Fiesta de gloria y de paz
Intransigencia de los Santos: irreductible fidelidad a su misión
Cristiandad
El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo
La Asunción de María Santísima
¡Vade retro Satanás!
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Santidad: la verdadera gloria de Francisco y Jacinta



 



Tesoros de la Fe


Nº 253 / Enero de 2023

El galeón sumergido
Símbolo de la esperanza

El naufragio del galeón Nuestra Señora de Atocha frente a las costas de Florida, en 1622 (Yeorgos Lampathakis, National Geographic Society)



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

30 de enero

Santa Jacinta Mariscotti, Virgen

+1640 + Viterbo. A pesar de haber sido educada cristianamente, llevó vida frívola y mundana en el mismo convento, donde entró por orden del padre. Enfermando gravemente, el confesor de la casa no quiso atenderla, diciendo que el Cielo no era hecho para personas vanas y soberbias. Un terror saludable la llevó al arrepentimiento, al remordimiento y después a la reparación, transformando su vida y elevándola a la honra de los altares.

Más información aquí.

† Fr. Luis Jerónimo de Oré y Rojas OFM

+(1554-1630) Perú. Natural de Huamanga. Misionero franciscano, escritor y obispo de La Imperial (Chile). Participó como perito en el III Concilio Limense, por su conocimiento de los idiomas nativos. “Introdujo en muchas provincias la frecuencia de los santos sacramentos. Fue el primero que enseñó a los indios a rezar el oficio de Nuestra Señora”.16 Escritor proficuo, su obra maestra Symbolo Catholico Indiano fue escrita en castellano, latín, quechua y aimara. Redactó también la primera biografía de san Francisco Solano y una obra sob








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....