El Perú necesita de Fátima ¿Y tú sufres mucho? No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 64 > Tema “Cuaresma y Semana Santa”

Especiales  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Amar la Cruz


Plinio Corrêa de Oliveira


Nuestro Señor Crucificado,
Juan Martínez Montañés, 1568-1649 — Basílica Catedral de Lima


Señor Jesús, Varón del Dolor, en vuestra Alma y en vuestro Cuerpo sufristeis todo cuanto es dado a un hombre sufrir.

 Contemplo vuestro cadáver bajado del patíbulo, vuestra humanidad como que aniquilada y vuestra Sangre infinitamente preciosa derramada a lo largo de la Pasión.

Por todos los siglos de los siglos, representaréis el dolor en el horizonte de nuestras almas. El dolor, con todo cuanto tiene de noble, de fuerte, de grave, de dulce y de sublime. El dolor elevado del simple ámbito de las consideraciones filosóficas al firmamento infinito de la Fe. El dolor comprendido en su significación teológica, como expiación necesaria y como medio indispensable de santificación.

Por el mérito infinito de vuestra preciosísima Sangre, dad a nuestra inteligencia la claridad necesaria para comprender el papel del dolor, y a nuestra voluntad la fuerza para amarlo con todas las fibras de nuestras almas.

Sólo por la comprensión del papel del dolor y del misterio de la Cruz, es que la humanidad puede salvarse de la tremenda crisis en que está hundiéndose, y de las penas eternas que aguardan a los que hasta el último momento permanecieren cerrados a vuestra invitación para seguir con Vos la vía dolorosa.

María Santísima, Madre Dolorosa, por vuestras oraciones multiplicad sobre la tierra las almas que aman la Cruz.

Ésta es la gracia de incalculable valor, que os pedimos, en el crepúsculo de nuestra pobre y estropeada civilización.     





  




Artículos relacionados

La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
La Pasión de Cristo en nuestros días
La tristeza santa del Divino Crucificado
Una invitación al amor a la Santa Cruz de Nuestro Señor Jesucristo
La Pasión de Nuestro Señor Jesucristo
Nuestra Señora de la Piedad
El encuentro de Jesús con su Santa Madre
Voz que atemoriza y consuela
Y Jesús miró a San Pedro...
Cristo murió y resucitó







Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
Santo Toribio de Mogrovejo
La Sagrada Túnica de Nuestro Divino Redentor
Santa Bernadette Soubirous
Corrupción en la sociedad: ¿Existe una solución?
Fiesta de gloria y de paz
Intransigencia de los Santos: irreductible fidelidad a su misión
Cristiandad
El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo
La Asunción de María Santísima
¡Vade retro Satanás!
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Santidad: la verdadera gloria de Francisco y Jacinta



 



Tesoros de la Fe


Nº 232 / Abril de 2021

Santo Toribio de Mogrovejo
Gloria de la Iglesia y del Perú

Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo, Arzobispo de Lima, Anónimo – Óleo sobre tela, Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

18 de abril

San Apolonio el Apologista, Mártir

+185, d.C. + Roma. Senador romano que, bajo el emperador Cómodo, fue entregado por un esclavo, como cristiano. Cuando le fue pedida una explicación de su fe, compuso un famoso libro, que leyó en el Senado. (del Martirologio).








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....