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«Tesoros de la Fe» Nº 19 > Tema “El Símbolo de los Apóstoles”

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Tercer artículo del Credo

Que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen


El Mesías prometido y esperado desde la caída de los primeros padres, el Verbo divino tomó carne humana, no por obra de varón como los demás hombres, sino sobrenatural y milagrosamente, por virtud y gracia del Espíritu Santo, en las purísimas entrañas de María Santísima, sin detrimento de su virginal pureza [...] quedando esta virgen como lo había sido antes del parto, y lo fue después perpetuamente (Pbro. D. Eulogio Horcajo Monte de Oria, «El Cristiano Instruido en su Ley», Madrid, 1891, pp. 45-49).


La Anunciación y Encarnación del Verbo Divino, Duccio de Buoninsegna (1308-11) — Galería Nacional, Londres


El tercer artículo del Credo nos enseña que el Hijo de Dios tomó cuerpo y alma, como tenemos nosotros, en las purísimas entrañas de María Virgen, por obra del Espíritu Santo, y que nació de esta Virgen.

Obra de la Santísima Trinidad

A formar el cuerpo y a crear el alma de Jesucristo concurrieron las tres divinas Personas.

Se dice sólo: fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo porque la Encarnación del Hijo de Dios fue obra de bondad y amor, y las obras de bondad  y amor se atribuyen al Espíritu Santo.

El Hijo de Dios se hizo hombre sin dejar de ser Dios. El Hijo de Dios encarnado, esto es, Jesucristo, es Dios y hombre juntamente, perfecto Dios y perfecto hombre. En Jesucristo, hay dos naturalezas: la divina y la humana.

[Sin embargo] en el Hijo de Dios hecho hombre no hay más que una Persona, y ésta es divina. [No obstante] en Jesucristo hay dos voluntades: la una divina y la otra humana.

Jesucristo tenía libre albedrío, mas no podía obrar el mal, porque el poder obrar el mal es defecto, no perfección de la libertad.

El Hijo de Dios y el Hijo de María son una misma Persona, esto es, Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.

[Así] la Virgen María es Madre de Dios, porque es Madre de Jesucristo, que es verdadero Dios. María vino a ser Madre de Jesucristo únicamente por obra y gracia del Espíritu Santo.

Es de fe que María Santísima fue siempre Virgen, y es llamada la Virgen por excelencia.

Desde el 1º de noviembre de 1950, es dogma de fe que María Santísima, terminado el curso de su mortal vida, fue llevada en cuerpo y alma a los Cielos. Este privilegio se llama “la Asunción de María” (Catecismo Mayor de San Pío X, Ed. Magisterio Español, Vitoria, 1973, pp. 15-17).     





  




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Tesoros de la Fe


Nº 231 / Marzo de 2021

La Sagrada Túnica de Nuestro Señor Jesucristo
Autenticidad confirmada por la Ciencia

Soldados romanos echan a la suerte la Sagrada Túnica (detalle de La Crucifixión), Giotto, s. XIV – Fresco, Capilla de los Scrovegni, Padua



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6 de marzo

San Olegario, Obispo de Barcelona y Arzobispo de Tarragona

+1137 Barcelona. Hijo de noble familia nació en Barcelona. Su padre era valido del conde de Barcelona, Ramón Berenguer I. Su madre, Guilia, descendía de la nobleza goda. A los 10 años de edad, entró en el gremio de canónigos de la catedral de Barcelona. Asistió a los concilios de Tolosa, Reims, y al I de Letrán, noveno de los ecuménicos. Enviado por el papa Inocencio II al Concilio de Letrán II, coincidió allí con San Bernardo de Claraval. La elocuencia de sus argumentos consiguió la excomunión del antipapa Anacleto. Se le considera uno de los obispos más eminentes de la Edad Media, con una gran influencia sobre toda la Iglesia latina.








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