El Perú necesita de Fátima La verdadera penitencia que Nuestro Señor ahora quiere y exige, consiste, sobre todo, en el sacrificio que cada uno tiene que imponerse para cumplir con sus propios deberes.
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«Tesoros de la Fe» Nº 123 > Tema “Pío XI”

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El que quiera venir en pos de mí que se niegue a sí mismo


“El que quiera venir en pos de mí que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga” (Mt. 16, 24).

 

El deseo desenfrenado de placeres, enervando las fuerzas del alma y corrompiendo las buenas costumbres, destruye poco a poco la conciencia del deber.

De hecho, son siempre más numerosos los que, hoy en día, atraídos por los placeres del mundo, nada abominan más vivamente, ni evitan con mayor atención, que los sufrimientos que se presentan o las aflicciones voluntarias del alma o del cuerpo, y que se comportan habitualmente, según las palabras del Apóstol, como enemigos de la Cruz de Cristo.

Ahora bien, nadie puede alcanzar la bienaventuranza eterna si no renuncia a sí mismo, no carga su cruz y no sigue a Jesucristo. 

 

 

Pío XI, Carta Magna Equidem, del 2 de agosto de 1924 (AAS, v. 16, pp. 362-365).

 



  




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Tesoros de la Fe


Nº 245 / Mayo de 2022


¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará!

Imagen de la Virgen Peregrina Internacional de Nuestra Señora de Fátima esculpida en 1947 por José Thedim



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Santoral

20 de mayo

San Bernardino de Siena, Confesor

+1444 + Aquila - Italia. Astro luminoso para toda Italia por su doctrina y santidad (del Martirologio), difundió la devoción al Santo Nombre de Jesús, convirtiendo muchas almas y aplacando discordias civiles. Fue un precursor de las reformas adoptadas más tarde por los concilios de Letrán y Trento.

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