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«Tesoros de la Fe» Nº 110 > Tema “Ambientes, Costumbres, Civilizaciones”

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La ciudad medieval y la ciudad moderna


Plinio Corrêa de Oliveira


Cuando consideramos en las miniaturas medievales una ciudad vista de lejos, ella se presenta de un modo completamente diferente de la ciudad moderna.

La ciudad moderna es de contornos imprecisos, irregulares, es como un tumor que se va extendiendo de aquí para allá y para más allá, de tal manera que en una cierta dirección ella creció mucho, y en otra existen aún parques que llegan casi hasta su centro.

La ciudad medieval nos da la impresión de una moneda bien acuñada. Ella está repleta de casas, en un recinto delimitado por un muro y realzado por torres. El límite es definido y claro: para más allá del muro, campo; para dentro del muro, ciudad.

El muro es el resplandor de la ciudad, pareciendo circundarla de una corona hecha de murallas, que le aseguran la posibilidad de defenderse por sí misma y de mantener su autonomía.

Vista así en su conjunto, la ciudad da la impresión de una caja de tesoros. Porque lo que emerge de dentro de ella son cosas preciosas: las torres de las iglesias, las puntas de las catedrales con los rosetones y los vitrales, las torres de uno u otro palacio, etc. Se diría que entre sus torres había una especie de competencia para alcanzar el cielo.

Las calles no correspondían mucho a las ideas del urbanismo moderno. Eran sinuosas, caprichosas, inesperadas, con singulares peculiaridades. Las casas no tenían numeración.

Nada de anuncios inmorales o de algo que pudiera ofender las buenas costumbres.

Aquellas callejuelas están para las manzanas urbanas de nuestros días, cuadradas y cortadas en ángulo recto, más o menos como la caligrafía está para la dactilografía: la letra dactilográfica es irreprensible; la letra manuscrita muchas veces es irregular, y hasta fea, pero tiene la expresión de un alma. ¿Qué expresan esos cuadriláteros urbanos? Las almas de los hombres sin alma…     





  




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Tesoros de la Fe


Nº 249 / Septiembre de 2022

San Miguel Arcángel
Fuerza de los que luchan bajo el signo de la Cruz

San Miguel Arcángel, atrib. Abdón Castañeda, s. XVII – Óleo sobre tela, Fundación Bancaja, Valencia (España)



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Santoral

29 de setiembre

Gloriosos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael.

+ . Se conmemora el 29 de setiembre la fiesta del glorioso San Miguel, cuya invencible combatividad en defensa de Dios omnipotente es así descrita en el Apocalipsis: «Hubo una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles peleaban con el dragón, y peleó el dragón y sus ángeles, y no pudieron triunfar ni fue hallado su lugar en el cielo» (Apoc. 12, 7-8).

Más información aquí.

San Ciriaco, Eremita

+siglo IV Palestina. "Recibió a los 18 años el hábito monástico de manos de San Eutimio, y después se presentó a San Gerásimo en las márgenes del Jordán. Siempre buscando la soledad, para evitar a sus admiradores y los peligros del mundo, se fijó en el monasterio de Suca, donde murió 40 años más tarde" (Martirologio Romano Monástico).








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