El Perú necesita de Fátima ¿Y tú sufres mucho? No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 10 > Tema “Deberes y obligaciones del cristiano”

La Palabra del Sacerdote  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

¿Cómo se aplica la norma del descanso dominical para los que necesitan trabajar?


PREGUNTA

Acerca del descanso dominical, ¿en qué situación quedan los que hacen trabajos en común los domingos, como levantar o techar su propia casa? ¿Cómo quedan los que trabajan en hospitales, el transporte público y tantos otros servicios?


RESPUESTA

La segunda parte de su pregunta se responde de modo más simple que la primera, pues, como dice Nuestro Señor en el Evangelio, “el sábado fue hecho a causa del hombre, y no el hombre por el sábado” (Mc. 2, 27). Una vez que una ciudad no puede quedarse sin transporte público, sin hospitales, sin policía, sin agua, sin electricidad e incluso sin restaurantes y tantos otros servicios, es obvio que quien trabaja en ellos queda automáticamente exento del precepto del descanso dominical.

Como se sabe, no pensaban así los fariseos –aquellos precursores del racionalismo moderno– que interpretando tendenciosa y rigorísticamente los preceptos de la Ley de Moisés, abrumaban al pueblo con exigencias extravagantes. Y llegaban a interpelar al propio Hijo de Dios por hacer curaciones los días sábados. El hecho más clamoroso fue la cura del ciego de nacimiento (Jn. 9, 1-41). Ante el milagro asombroso, ¡ellos no se maravillaron! Y estaban con sus mentes tan torcidas, que dijeron: “No puede venir de Dios este hombre, pues no guarda el sábado” (Jn. 9, 16). Por eso, Nuestro Señor les dijo: “vuestro pecado permanece” (Jn. 9, 41).

La Iglesia nos manda oír misa entera los domingos y demás fiestas de precepto, y no realizar trabajos serviles

En cuanto a la primera parte de su pregunta, vale el mismo principio establecido en el Evangelio de San Marcos, arriba citado: “ el sábado fue hecho a causa del hombre”.

Lamentablemente, las condiciones de la vida moderna se han vuelto tan duras, que muchos trabajadores manuales no tienen las condiciones para contratar a un maestro de obras que les construya la casa que necesitan para cobijar a su familia. Sólo cuentan con su propia mano de obra y la de parientes y amigos, que se disponen a ayudarlos en la construcción de su casa. ¿Qué otra solución dar? —Ellos se encuentran obviamente en un caso de extrema necesidad, frente a la cual ciertas leyes positivas pueden ser derogadas. En concreto, el primer paso sería recurrir al Párroco local para obtener la dispensa del Precepto. No siendo esto factible se puede entonces, dentro de la prudencia, darse por excusado.

Pero esa derogación de leyes sacrosantas tiene sus límites, impuestos por la propia sacralidad de la ley. Es necesario que en el caso arriba expuesto el servicio no se prolongue más allá de un cierto plazo razonable, a fin de no volverse habitual; que no se extienda a obras superfluas o innecesarias; que no llegue al punto de omitir las oraciones o actos de culto que cómodamente puedan ser hechos, a fin de santificar el domingo. En fin, el amor a Dios, que lleva a tener sentido común, debe prevalecer en todo y por encima de todo.     





  




Artículos relacionados

Esterilidad, vida matrimonial y santidad
Divorcio, adulterio y la doctrina católica
Aspectos éticos y morales de los anticonceptivos
¿La moral es cosa del pasado?
¿La castidad es sólo para las mujeres? - La virtud de la castidad
Islam, control de la natalidad y paternidad responsable
A propósito del deporte: diferencias entre el hombre y la mujer
¿Cómo debemos tratar a los criminales?
La malignidad del mundo y la actuación del demonio
Perdón, mansedumbre y legítima defensa







Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
Iglesia y Estado: ¿unión o separación?
Remedio eficaz contra los males contemporáneos
Las glorias de María
Santo Toribio de Mogrovejo
La Sagrada Túnica de Nuestro Divino Redentor
Santa Bernadette Soubirous
Corrupción en la sociedad: ¿Existe una solución?
Fiesta de gloria y de paz
Intransigencia de los Santos: irreductible fidelidad a su misión
Cristiandad
El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo
La Asunción de María Santísima
¡Vade retro Satanás!
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Santidad: la verdadera gloria de Francisco y Jacinta



 



Tesoros de la Fe


Nº 235 / Julio de 2021

Las relaciones entre la Iglesia y el Estado
A la luz de la doctrina católica

En la parte superior, vista interior de la cúpula de la Basílica de San Pedro (Roma); abajo, “el hemiciclo” del Senado francés (París).



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

3 de agosto

Santa Lidia

+ . Pagana, se dedicaba al comercio en Filipos, cuando fue convertida por San Pablo.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....