El Perú necesita de Fátima La verdadera penitencia que Nuestro Señor ahora quiere y exige, consiste, sobre todo, en el sacrificio que cada uno tiene que imponerse para cumplir con sus propios deberes.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 1 > Tema “Iglesia Católica”

La Palabra del Sacerdote  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

¿Qué viene a ser la actual crisis en la Iglesia?


PREGUNTA

¿Podría Ud. explicar qué viene a ser la actual crisis en la Iglesia? ¿La Iglesia ya no pasó por situaciones semejantes en otras ocasiones, por ejemplo cuando hubo el Cisma de Oriente, o con el Renacimiento, etc.?



RESPUESTA

A veces por ingenuidad o por optimismo somos llevados a imaginar a la Santa Iglesia de manera diferente a como su Fundador, Nuestro Señor Jesucristo, la instituyó: una torre inamovible sobre la roca de Pedro, pero sujeta a los vientos y tempestades.

Puesta la cuestión en estos términos, la descripción aún está incompleta, pues la metáfora de los vientos y tempestades hace pensar en agentes externos que embisten contra la Iglesia, produciendo estragos en sus murallas exteriores, pero sin conseguir moverla de sus fundamentos. Esto es verdad, pero también es verdad que Jesucristo permitió, por designios insondables, que dentro de la torre, los vientos provocasen igualmente devastaciones...

San Pablo

Pasando de las metáforas a los hechos, basta pensar, por ejemplo en la Iglesia primitiva, en la corriente de los judaizantes, que pretendía imponer a todos los paganos convertidos los usos y costumbres de la antigua ley mosaica. La fricción se manifestó en lances arduos, como fue la resistencia de San Pablo contra San Pedro, cuando este último, presionado por los judaizantes, tuvo la debilidad de contemporizar con las prácticas judaicas, contrariamente a lo resuelto en el Concilio de Jerusalén.

Por lo tanto, el problema de las crisis internas en la Iglesia es de todos los tiempos, y afecta hasta personalidades de las más eminentes, produciendo a veces entrechoques incluso entre santos, como en el caso de San Pedro y San Pablo, que acaba de ser citado. Nada de esto nos debe escandalizar, pero para ello es preciso tener la seriedad de espíritu para considerar que vivimos en un valle de lágrimas, en un campo de pruebas, donde toda especie de obstáculos inesperados se yerguen a nuestro frente, exigiendo que los enfrentemos para demostrar nuestra fidelidad a Jesucristo y a su Iglesia.

Toda la Historia de la Iglesia está llena de esos lances y su narración llena volúmenes y volúmenes. Pasando por encima de las crisis mencionadas en la pregunta —el Cisma de Oriente, el Renacimiento—, abordemos directamente la actual crisis de la Iglesia.

Como fue explicado en la respuesta a la pregunta anterior, la actual crisis de la Iglesia está directamente relacionada con el proceso de secularización que, a partir de la decadencia de la Edad Media, afecta a toda la sociedad occidental, minando los fundamentos de la civilización cristiana y marginando a la Iglesia del centro de los acontecimientos humanos. A Ella, que es la Maestra de la humanidad, y en cierto sentido también su Madre, pues es por medio de Ella —y sólo de Ella— que Nuestro Señor Jesucristo establece Su Reino en la Tierra. “Reino de Verdad y de Vida, reino de santidad y de gracia, reino de justicia, de amor y de paz” (Prefacio de la Misa de Cristo Rey).

Frente a ese proceso de secularización, dos especies de mentalidades se confrontan internamente en la Iglesia: la primera es la de los que quieren hacer una composición con el mundo, y preconizan que la Iglesia debe conformarse con la realidad de una sociedad pluralista, aceptando convivir lado a lado, sin privilegios especiales, con otras instituciones religiosas o laicas de cualquier concepción doctrinaria. En esta corriente, no pocos van más allá, y llegan hasta propugnar que la Iglesia abandone sus concepciones, que ellos consideran “obsoletas”, y adopte sin rodeos las posiciones dominantes en el mundo secularizado, como el divorcio, el uso de anticonceptivos, los experimentos con embriones humanos, el aborto, la eutanasia, la práctica homosexual, etc. Se trataría por lo tanto de una capitulación incondicional de la Iglesia frente a los errores del mundo moderno.

Fácilmente se ve que la otra familia de almas preconiza lo opuesto, esto es, una resistencia de la Iglesia a esos errores, y una fidelidad a ultranza a los principios recibidos de su Divino Fundador. Este entrechoque entre las dos familias de almas es pues total, inevitable, inconciliable.

Por la radicalidad de las posiciones asumidas, por la amplitud de los campos que abarca, por las consecuencias profundas de las tesis propugnadas —que no hicimos sino describir simplificadamente— no es exagerado afirmar que la actual crisis en la Iglesia es la más grave, entre las muy graves, que sufrió a lo largo de su historia, dos veces milenaria.

Pero sobre la Iglesia pende la promesa de su Divino Fundador: “Las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella” (Mt. 16, 18).     





  




Artículos relacionados

El testimonio de los Apóstoles: base doctrinaria del Cristianismo
¿En qué se diferencia un mártir de un santo?
¿Qué son los dogmas católicos?
¿Qué hace la Iglesia Católica para no politizarse?
¿Con qué autoridad afirmamos que sólo la Religión Católica es la verdadera?
Las modas inmorales en la Casa de Dios
El capítulo 12 del libro del Apocalipsis
¿Cómo saber que no hubo un fraude en la redacción del Nuevo Testamento?
¿Por qué la Iglesia Católica es la única verdadera?
¿Se puede adquirir la santidad cuando se poseen riquezas?




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
¡Vade retro Satanás!
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 223 / Julio de 2020

La Guerra Invisible
Todo lo que un católico necesita saber en nuestros días para defenderse de la acción diabólica

San Miguel (detalle), Manuscrito ilustrado de Les tres riches heures du Duc de Berry, s. XV, Museo Condé, Chantilly (Francia)



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

3 de agosto

Santa Lidia

+ . Pagana, se dedicaba al comercio en Filipos, cuando fue convertida por San Pablo.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....