El Perú necesita de Fátima La verdadera penitencia que Nuestro Señor ahora quiere y exige, consiste, sobre todo, en el sacrificio que cada uno tiene que imponerse para cumplir con sus propios deberes.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 232

Verdades Olvidadas  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

¡Dios es nuestro único bien!

El Juicio Final, Beato Angélico, c. 1425 – Temple sobre tabla, Museo de San Marcos, Florencia

Quizás decimos: “Dentro de tantos años, yo haré o terminaré tal cosa o tal otra”. Tú que hablas así, sin saber ni siquiera cómo pasarás el día de hoy, ¿te das cuenta que no escuchas la palabra: Insensato, esta misma noche vas a morir? ¿Y para quién será lo que has amontonado? (Lc 12, 20; cf. Hch 8, 20). Imitemos entonces la unión indisoluble de los apóstoles con el Maestro de todo y Dios nuestro.

Por eso, como si estuvieran bajo los ojos del Señor, ¡apresúrense hacia su salvación! ¡Amemos sufrir algunas aflicciones para alegrarnos eternamente! Aunque sea penoso, ¡aceptemos el sueño efímero de la vida presente para gozar del día sin fin del reino de los Cielos! Dios los llama, les tiende su mano, el Santo Espíritu trabaja con ustedes, el Señor Jesucristo los sostiene con su mano derecha. ¡No tengamos miedo! El diablo fue vencido, hemos reportado la victoria sobre él. Cristo resucitó, la muerte no domina más (cf. Rom 6, 9), las fuerzas de Belial están rotas.

Ustedes son hijos preciosos y delicados, más puros que el oro (cf. Lam 4, 2; Apoc 21, 18-21), toman su grandísimo precio de la suavidad de la virtud. ¡Brillan con más fulgor que los diamantes, semejantes a jóvenes esposas, deseadas de Dios, como hijos del Cielo, dignos de admiración! Su único bien, sola patria, sola vida conforme a su nacimiento, es Dios. Señor de todos, autor de la creación. Un tiempo más y habremos vencido, un poco más de tiempo y la muerte estará aquí. ¡Sean todos salvados, tengan ánimo en el Señor!

 

San Teodoro el Estudita, Catequesis 16 in Les Grandes Catéchèses, Spiritualité Orientale nº 79, Bellefontaine, 2002.



  




Artículos relacionados

El hombre fue hecho para el cielo y no para esta tierra
La Doctrina Católica condena la pornografía
Hacen falta apóstoles «amantes de la Eucaristía»
Los Estados no pueden obrar como si Dios no existiera
Qué grande es el poder de la oración
Rico no es sinónimo de ladrón ni de avariento
Las voces de todas las criaturas
Mahoma sedujo a los pueblos prometiéndoles los deleites carnales
Ella es Virgen y es Madre
¿Tolerancia?







Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
Santo Toribio de Mogrovejo
La Sagrada Túnica de Nuestro Divino Redentor
Santa Bernadette Soubirous
Corrupción en la sociedad: ¿Existe una solución?
Fiesta de gloria y de paz
Intransigencia de los Santos: irreductible fidelidad a su misión
Cristiandad
El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo
La Asunción de María Santísima
¡Vade retro Satanás!
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Santidad: la verdadera gloria de Francisco y Jacinta



 



Tesoros de la Fe


Nº 232 / Abril de 2021

Santo Toribio de Mogrovejo
Gloria de la Iglesia y del Perú

Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo, Arzobispo de Lima, Anónimo – Óleo sobre tela, Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

6 de mayo

San Juan Apóstol, en la Puerta Latina

+Siglo I . El emperador Domiciano lo hizo lanzar, a los 90 años, en una caldera de aceite hirviente junto a la Puerta Latina, en Roma, pero el Apóstol virgen salió rejuvenecido. Fue entonces desterrado para la isla de Patmos, siendo el único Apóstol que no murió mártir.

Más información aquí.






Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....