El Perú necesita de Fátima No temáis soy el Ángel de la Paz. Rezad conmigo Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 209

Ambientes Costumbres Civilizaciones  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

“Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas”

Plinio Corrêa de Oliveira

La Sagrada Escritura recurre numerosas veces a seres materiales para hacernos entender y apreciar realidades espirituales y morales. El hombre, con su limitado poder, compone sus ambientes concibiendo seres sin vida (muebles, sillones, etc.) y fabricando figuras de la realidad (pinturas, esculturas, mosaicos). Dios, al contrario, hizo la propia realidad, creando seres vivos: plantas, animales, hombres.

Del poder de expresión de los animales, tenemos pruebas en los Evangelios. Así, en su hermoso sermón de la misión de los apóstoles (Mt 10, 16), Nuestro Señor nos propone a la paloma y a la serpiente como modelos de dos altas virtudes: la inocencia y la prudencia.

Llena de armonía en sus líneas, sencilla en el colorido, graciosa en los vuelos y en los movimientos, “afable” con los demás animales, pura y cándida en todo su ser, la paloma nada de lo que hace puede sugerir la idea de rapiña, agresión, injusticia, desequilibrio, impureza. Es pues, muy adecuadamente, en el lenguaje del Salvador el símbolo de la inocencia.

Pero algo le falta: las aptitudes por las cuales un ser asegura su supervivencia en la lucha contra factores adversos, su perspicacia es mínima, su combatividad nula, su única defensa consiste en la huida. Y por esto el mismo Espíritu Santo, nos habla de “palomas imbéciles, sin inteligencia” (Os 7, 11).

Lo que nos hace recordar a ciertos católicos deformados por el romanticismo, para quienes la virtud consiste solo y siempre en apagarse, bajar la cabeza, ser ridiculizados, retroceder, dejarse humillar.

¡Cuán diferente es la serpiente: agresiva, venenosa, falsa, perspicaz y ágil! Elegante y al mismo tiempo repugnante; frágil al punto de poder ser aplastada por un niño y peligrosa al punto de matar a un león con su veneno; adaptada por su forma, su modo de moverse y de actuar, al ataque velado, traicionero, fulminante; tan fascinante que en ciertas especies hipnotiza y esparce a su alrededor el terror al mismo tiempo. Ella es verdaderamente el símbolo del mal, con todos los atractivos y toda la felonía de las fuerzas de la perdición.

Pero en toda esta “malicia”, cuánta prudencia, cuánta astucia. La prudencia es la virtud por la cual alguien emplea los medios necesarios para llegar a los fines que tiene en vista. La astucia es un aspecto y, en cierto modo, un refinamiento de la prudencia, por la cual se mantiene el silencio y se emplean los disfraces lícitos, necesarios para alcanzar un fin. Todo en la serpiente es astucia y prudencia, desde su penetrante mirada hasta lo escurridizo de su forma y lo terrible de su picadura.

*     *     *

El ibis nos da un ejemplo magnífico de cómo se pueden aliar en una sola acción la inocencia de la paloma y la astucia de la serpiente. Su nido lo hace en árboles y protege con vigilancia y energía a su progenie. Es así, un ejemplo de virtud seria y fuerte para el hombre.

Viene, sin embargo, la serpiente, y le coge un huevo, amenazando con deglutir los demás. No menos hábil y capaz que el reptil, el ibis le ataca en el punto exacto, inutilizando todos sus recursos de agresión y de defensa. Después de algún tiempo de presión, la serpiente entrega el huevo y cae desfallecida al suelo.

El ibis alcanzó un objetivo honesto con la inocencia de la paloma, empleando los recursos de la lucha, que vencieron en astucia a la serpiente.



  




Artículos relacionados

La ardilla
El uso de charreteras en los uniformes militares
Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima
Clark Gable y Felipe II
Máquina, ídolo vulgar y deforme de un mundo materialista
La maravilla de la creación en el movimiento universal de todas las cosas
El Palacio de la Señoría de Florencia
El cardenal Mindszenty
La corona de Carlomagno
Cheverny: Lo maravilloso del equilibrio







Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
El Milagro del Sol
San Nuno de Santa María
En la lucha contra el jefe del orgullo sigamos al Príncipe San Miguel
La sagrada Rosa de la Ciudad de los Reyes
La devoción al Inmaculado Corazón de María
El Jardín de Picpus
La gracia de Fátima actuando en Ucrania
Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada
La crucifixión y muerte de Jesucristo
Confianza en María Inmaculada aun cuando todo parezca perdido
En este siglo de confusión, oh Madre del Buen Consejo, ruega por nosotros
Navidad
Fátima y el comunismo: dos profecías irreconciliables
150 años de la Comuna de París
San Juan Masías
Rosa de Santa María
Iglesia y Estado: ¿unión o separación?
Remedio eficaz contra los males contemporáneos
Las glorias de María
Santo Toribio de Mogrovejo
La Sagrada Túnica de Nuestro Divino Redentor
Santa Bernadette Soubirous
Corrupción en la sociedad: ¿Existe una solución?
Fiesta de gloria y de paz
Intransigencia de los Santos: irreductible fidelidad a su misión
Cristiandad
El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo
La Asunción de María Santísima
¡Vade retro Satanás!
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Santidad: la verdadera gloria de Francisco y Jacinta



 



Tesoros de la Fe


Nº 251 / Noviembre de 2022

San Nuno Álvares Pereira
Noble guerrero y carmelita portugués

Estatua Ecuestre de San Nuno Álvares Pereira – Monasterio de Batalha, Portugal



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

6 de diciembre

San Nicolás, Obispo y Confesor

+324 Mira. Obispo de Mira, en Asia Menor, de eminente caridad, fue desterrado por el Emperador Licinio. Derrotado éste por Constantino, volvió a su diócesis, donde obró estupendos milagres. En el Concilio de Nicea, fue de los más ardorosos adversarios del arrianismo. Primer Sábado del Mes

Más información aquí.






Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....