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«Tesoros de la Fe» Nº 195

Verdades Olvidadas  [+]  Versión Imprimible
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Grandeza, mansedumbre e intransigencia

Es preciso reconocer que en estos últimos tiempos ha crecido, en modo extraño, el número de los enemigos de la cruz de Cristo, los cuales, con artes enteramente nuevas y llenas de perfidia, se esfuerzan por aniquilar las energías vitales de la Iglesia, y hasta por destruir totalmente, si les fuera posible, el reino de Jesucristo.

Guardar silencio no es ya decoroso, si no queremos aparecer infieles al más sacrosanto de nuestros deberes, y si la bondad de que hasta aquí hemos hecho uso, con esperanza de enmienda, no ha de ser censurada ya como un olvido de nuestro ministerio.

Lo que sobre todo exige de Nos que rompamos sin dilación el silencio es que hoy no es menester ya ir a buscar a los fabricantes de errores entre los enemigos declarados: se ocultan, y ello es objeto de grandísimo dolor y angustia, en el seno y gremio mismo de la Iglesia, siendo enemigos tanto más perjudiciales cuanto lo son menos declarados.

Hablamos, venerables hermanos, de un gran número de católicos seglares y, lo que es aún más deplorable, hasta de sacerdotes, los cuales, so pretexto de amor a la Iglesia, faltos en absoluto de conocimientos serios en filosofía y teología, e impregnados, por lo contrario, hasta la médula de los huesos, con venenosos errores bebidos en los escritos de los adversarios del catolicismo, se presentan, con desprecio de toda modestia, como restauradores de la Iglesia, y en apretada falange asaltan con audacia todo cuanto hay de más sagrado en la obra de Jesucristo, sin respetar ni aun la propia persona del divino Redentor, que con sacrílega temeridad rebajan a la categoría de puro y simple hombre.

 

San Pío X, encíclica Pascendi Dominici Gregis, sobre las doctrinas de los modernistas, 8 de setiembre de 1907, in www.vatican.va.



  




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Tesoros de la Fe


Nº 248 / Agosto de 2022

La sagrada flor de Lima
La Rosa de la Ciudad de los Reyes

Santa Rosa de Lima con el Niño Jesús, Esteban Murillo, s. XVII – Óleo sobre lienzo (colección privada)



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Santoral

14 de agosto

San Maximiliano María Kolbe, Mártir

+1941 Auschwitz. Ya a los 23 años, este franciscano, para preservar a la juventud de la avalancha revolucionaria, fundó la asociación Milicia de la Inmaculada. Hizo lo mismo en Japón, incentivado por Pio XI. Volviendo a Polonia, continuó su trabajo de promoción de la buena prensa, por lo que fue tomado prisionero por los nazis. Se ofreció para sustituir a uno de los condenados a morir de hambre no solo por tener éste familia, sino principalmente para poder asistir hasta el final a los otros nueve prisioneros.



Santa Anastacia, Abadesa

+Siglo IX a.C. Egina - Grecia. Por dos veces tuvo que casarse contra su voluntad. Pero el segundo marido, con el cual se dedicaba a las buenas obras, resolvió hacerse monje. Ella fundó, en el desierto de Timia, un monasterio que gobernó hasta su muerte.








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