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«Tesoros de la Fe» Nº 157

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La Catedral de Rouen

La gloria de Dios, cantada por la flecha de un templo altanero

Plinio Corrêa de Oliveira

 

ROUEN, la ciudad en donde Santa Juana de Arco fue martirizada por los ingleses, posee una de las catedrales góticas más bellas de Francia.

En la ilustración de la catedral, observen su enorme impulso hacia el cielo. La torre se va adelgazando, y se diría que su punta se va transformando en cielo. A tal punto que no se sabe bien si la punta es más aire que tierra, más luz que piedra. Demuestra una voluntad de subir, refleja una elevación de alma.

En el prefacio de su Historia de Santa Isabel de Hungría, Charles de Montalembert cuenta un hecho muy significativo. Un mahometano, apresado por los cruzados, recibió el permiso de viajar por Europa. Al ver las catedrales medievales, preguntó quién las había construido. Le señalaron al hermano lego de un convento y le explicaron: "Ésos son los hombres que construyen tales monumentos". Observó entonces el islamita: "¿Cómo pueden hombres tan humildes construir edificios tan altivos?"

 

Esa pregunta sintetiza el alma católica: humilde en cuanto a sí misma, pero insaciable de gloria para Dios.

En este templo religioso, la gloria de Dios es cantada por una flecha que, simbólicamente, alcanza un pináculo más alto que todos los edificios. Símbolo de la Iglesia y de la sociedad temporal católica. La Iglesia enseñoreándose sobre todo. Ella y la Cristiandad cantan la gloria de Dios.

 

Rouen, localizada al oeste de Francia (Normandía), es conocida como la ciudad-palco del martirio de Santa Juana de Arco, en 1431, en la Place du Vieux-Marché. Su monumento más prestigioso es la maravillosa Catedral de Notre-Dame de Rouen, obra maestra del arte gótico, construida entre los siglos XII y XV. Su fachada consta de tres portales y dos torres asimétricas —la Tour Saint-Romain y la Tour du Beurre. Su flecha, una aguja neogótica de hierro fundido, fue edificada entre 1825 y 1876, siendo la más alta de Francia; en la época de su construcción era la más elevada del mundo, con 151 metros de altura.



  




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Nº 257 / Mayo de 2023

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Barrio Latino de París, en la mañana del 11 de mayo de 1968, después de los violentos disturbios de la víspera



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+ . Anteriormente Fiesta de Nuestra Señora Reina. En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor...(Lucas 1:39-46) La celebración de la fiesta es iniciativa de San Buenaventura, franciscano, en 1263. El Papa Urbano VI (reinó de 1378-1389), la extendió a toda la Iglesia, pidiendo el fin del cisma que sufría la Iglesia.

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