Búsqueda
 
Buscar en www.fatima.org.pe
Último Lanzamiento
 
Todo sobre Fátima

Cronología

Apariciones del
Ángel de Portugal


Las Apariciones de la Santísima Virgen

El Secreto de Fátima

Devoción al Corazón Inmaculado de María

Fátima y
el Escapulario


La Imagen Peregrina Internacional

Los tres pastorcitos

Devocionario

Efemérides 2008

Sesquicentenario de las apariciones de la
Virgen en Lourdes


Centenario del Nacimiento de Plinio Corrêa de Oliveira

Alianza de Fátima

Una Alianza con
María


Mis Beneficios

¿Cómo participar?

La Virgen Peregrina en mi hogar

Nuestra pequeña historia

¿En qué consiste la visita?

Solicite la visita
a su hogar


Tesoros de la Fe


Número 85
Enero de 2009

Secciones
La Palabra del
Sacerdote
Lectura Espiritual
Página Mariana
Vidas de Santos
Especiales
S.O.S. Familia
¿Por qué llora
Nuestra Señora?

Números anteriores




2009
2008 2007 2006
2005 2004 2003
2002

Almanaque Fátima



Enero 2009

Peregrinando


Informativo N° 14

Consultar números anteriores

Especiales Versión ImprimibleVersión Imprimible


Madre de la Divina Gracia

Virgen de la Medalla Milagrosa

Al comenzar un nuevo año, es natural que nos volvamos hacia la Virgen Madre para impetrar su protección, tal como lo hiciera hace dos mil años el mismo Niño Dios en la gruta de Belén. Mas, en la actual época de incertidumbres y crisis en que vivimos, de raíz principalmente religiosa y moral, ¿qué diría la Santísima Virgen a quien se arrodillase delante de una imagen suya, como por ejemplo, la de la Medalla Milagrosa?

Plinio Correa de Oliveira imaginó admirablemente para nosotros esta escena y puso en los labios de la Inmaculada estas tiernas palabras:

En mí verás:
El reflejo sin mancha de la Bondad increada y absoluta,
Todo cuanto quiero dar porque soy buena,
Todo cuanto deseo conceder porque soy Madre,
Todo cuanto puedo dar porque soy Reina.

Todo ello, hijo mío, lo voy irradiando sobre los hombres.
Esta imagen mía, no te dice una sola palabra. Sin embargo, hago algo mucho mejor que hablar a tus oídos: te comunico una gracia que te habla en el fondo del alma.
¿Notas en ti esa paz que transborda de mi Corazón Inmaculado, que te envuelve, que te penetra por completo?
Esa paz que ninguna alegría terrena puede traer, y que te hace sentir una tranquilidad interior en la cual resuena mi voz inaudible.
En lo que concierne a tus justos anhelos, ¡todo está resuelto! Y aquello que no lo estuviere, se resolverá oportunamente, según los designios amorosos de Dios. Confía en mí, que todo lo resolveré.

Acepta esta sonrisa,
Ponle atención a la voz de la gracia.
Imprégnate de esta bondad,
Y no dudes jamás.


  

[ Volver Especiales ]


Dirección: Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú