Síganos en Facebook
Tienda virtual
Almanaque 2012
Almanaque Fátima 2012
ADQUIERA SU ALMANAQUE AQUÍ
Búsqueda

Todo sobre Fátima

Cronología

Apariciones del
Ángel de Portugal


Las Apariciones de la Santísima Virgen

El Secreto de Fátima

Devoción al Corazón Inmaculado de María

Fátima y
el Escapulario


La Imagen Peregrina Internacional

Los tres pastorcitos

Devocionario

Alianza de Fátima

Una Alianza con
María


Mis Beneficios

¿Cómo participar?

La Virgen Peregrina en mi hogar

Nuestra pequeña historia

¿En qué consiste la visita?

Solicite la visita
a su hogar


Tesoros de la Fe



Número 122
Febrero de 2012

Secciones
La Palabra del
Sacerdote
Lectura Espiritual
Página Mariana
Vidas de Santos
Especiales
S.O.S. Familia
¿Por qué llora
Nuestra Señora?

Verdades Olvidadas

Números anteriores




2011
2010 2009 2008
2007 2006 2005
2004 2003 2002

Almanaque Fátima



FEBRERO 2012

¡366 días con la Santísima Virgen! Dele click y conozca su Almanaque Fátima 2012.

Lectura Espiritual Versión ImprimibleVersión Imprimible


Noveno artículo del Credo - I

Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos


La Iglesia Católica representada como Fortaleza de la Fe, miniatura del siglo XV — Colección de M. Ambr. Firmin-Didot.


De la Iglesia en general

El noveno artículo del Credo nos enseña que Jesucristo fundó en la tierra una sociedad visible, que se llama la Iglesia Católica, y que todos los que forman parte de esta Iglesia están en comunión entre sí.

Después del artículo que trata del Espíritu Santo se habla inmediatamente de la Iglesia Católica, para indicar que toda la santidad de la misma Iglesia se deriva del Espíritu Santo, que es el autor de toda santidad.

La palabra Iglesia quiere decir convocación o reunión de muchas personas.

Dios, por una gracia particular, nos ha llamado a la Iglesia de Jesucristo, para que con la luz de la fe y la observancia de la divina ley le demos el debido culto y lleguemos a la vida eterna.

Los miembros de la Iglesia se hallan, parte en el cielo, y forman la Iglesia triunfante; parte en el purgatorio, y forman la Iglesia purgarte o paciente, y parte sobre la tierra, y forman la Iglesia militante.

Estas diversas partes de la Iglesia constituyen una misma Iglesia y un solo cuerpo, porque tienen una misma cabeza, que es Jesucristo; un mismo espíritu, que las anima y une entre sí; un mismo fin, que es la bienaventuranza eterna, la cual unos miembros gozan ya y otros la aguardan.

Este artículo del Credo se refiere principalmente a la Iglesia militante, que es la Iglesia en que estamos de presente.

De la Iglesia en particular

La Iglesia Católica es la sociedad o congregación de todos los bautizados que, viviendo en la tierra, profesan la misma fe y ley de Cristo, participan de los mismos Sacramentos y obedecen a los legítimos Pastores, principalmente al Romano Pontífice.

Para ser miembro de la Iglesia es necesario estar bautizado, creer y profesar la doctrina de Jesucristo, participar de los mismos sacramentos, reconocer al Papa y a los otros Pastores legítimos de la Iglesia.

Los Pastores legítimos de la Iglesia son el Romano Pontífice, o sea, el Papa, que es el Pastor universal, y los Obispos. Además, con dependencia de los Obispos y del Papa, tienen parte en el oficio de Pastores los otros sacerdotes, y en especial los párrocos.

El Romano Pontífice es el Pastor universal de la Iglesia porque Jesucristo  dijo a San Pedro, primer Papa: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y te daré las llaves del reino de los cielos, y todo lo que atares en la tierra será atado en el cielo, y lo que desatares en la tierra, será desatado también en el cielo”. Y, asimismo, le dijo: “Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas”.

Todos los que no reconocen al Romano Pontífice por cabeza no pertenecen a la Iglesia de Jesucristo (Catecismo Mayor de San Pío X, Ed. Magisterio Español, Vitoria, 1973, pp. 23-25).     




  

[ Volver Lectura Espiritual ]


Dirección: Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú