 |
|
Dueño de mi vida, vida de mi amor, ábreme la herida de tu Corazón. Corazón Divino, dulce cual miel, Tú eres el Camino para el alma fiel. Tú eres la alegría del que va a vivir, Tú eres el consuelo del que va a morir. Tú eres la esperanza del que va a sufrir, Tú eres el refugio del que acude a Ti. (Santa Rosa de Lima) |