El Perú necesita de Fátima La verdadera penitencia que Nuestro Señor ahora quiere y exige, consiste, sobre todo, en el sacrificio que cada uno tiene que imponerse para cumplir con sus propios deberes.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 124

Verdades Olvidadas  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Todos somos un poco ateos




Como Dios nos hizo grandes y quiso que dominásemos la creación entera, sigue halagándonos la más vieja de las tentaciones: ser como Dios (Gén. 3, 5).

– “Hijita, lleva este encargo a la Sra. Fulana. Mira: ella te querrá regalar unos céntimos. No se los recibas, mi amor”. Así inculca la mamá pudiente a su niñita la idea de independencia y autonomía.

Y llevados de ese afán de autosuficiencia, quisiéramos no necesitar de nadie, ni tener que agradecer nada a otros. Ni siquiera a Dios. En este sentido todos estamos contagiados de ateísmo. Desearíamos ser autónomos e independientes incluso frente a Dios. Y nos duele tener que recurrir a Él. Sobre todo, nos molesta que su auxilio y su perdón sean gratuitos.

Y no hay más remedio que reconocer nuestra indigencia, nuestra condición de mendigos de Dios. Y aceptar su gracia. Cristo es la vid; nosotros, los sarmientos. Sólo unidos a Él, percibiendo su savia, daremos frutos. Desgajados de Él, nada rendiremos (Jn. 15, 5-6). 

P. Marino Purroy O.C.D., Utilidades del pecado, PP. Carmelitas, Santiago de Chile, 1983, p. 6-7.



  




Artículos relacionados

La Doctrina Católica condena la pornografía
La perfecta alegría
El hombre fue hecho para el cielo y no para esta tierra
El martirio de María
¡No abuséis de la misericordia!
El triunfo de Jesucristo por la Eucaristía
¿Qué es el amor sino exageración?
Nada más saludable que el recuerdo de los novísimos
Nadie puede servir a dos señores
¿Qué sería de la sociedad si todos fueran igualmente ricos?




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
Capítulo 5: El mensaje salvador
Los confesionarios y el espíritu de la Iglesia
Noche Inolvidable
El mensaje de Fátima, hoy más urgente que nunca
Ideología de Género: Una persecución religiosa en ciernes
Nuestra Señora de Sonsoles
¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960?
Las milagrosas fuentes de agua de Fátima
El Señor de los Milagros
Lágrimas, milagroso aviso - Nueva Orleans 1972
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Maravillosa lección en los orígenes de Lourdes
Fátima: “una sola fe, un solo bautismo, una sola Iglesia”



 



Tesoros de la Fe


Nº 187 / Julio de 2017

El mensaje de Fátima
¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará!

Palabras de la Virgen contenidas en el Secreto de Fátima; al fondo, con una aurora boreal.



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

28 de julio

Santos Nazario, Celso y Víctor I, Mártires

+Siglos I y II . Los dos primeros fueron martirizados en Milán en las persecuciones de Nerón, y sus reliquias reencontradas en el siglo IV. San Víctor I, Papa de origen africano, fue martirizado en 197.



Santos Mártires de la Tebaida

+Siglo III Egipto. Mártires que padecieron bajo Decio y Valeriano, soportando los más diversos tormentos. A uno de los mártires, "blandamente atado a una alfombra de flores, se le acercó una desvergonzada prostituta para provocarle a la lujuria. Él, sin embargo, se cortó con los dientes la propia lengua y la escupió en el rostro de la seductora", siendo después martirizado (del Martirologio Romano).



San Inocencio I, Papa

+417 Roma. Papa en una de las más turbulentas épocas de la Iglesia, en que Italia era invadida por los godos y por la herejía pelagiana. Condenó esta última a pedido de San Agustín.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....