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«Tesoros de la Fe» Nº 121 > Tema “San Luis María Grignion de Montfort”

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María recompensa el rezo en público del Santo Rosario

 

Felipe II (con un rosario en la mano), Alonso Sánchez Coello, 1557

 

Alfonso, rey de León y de Galicia, deseando que todos sus criados honraran a la Santísima Virgen con el rosario, resolvió, para animarlos con su ejemplo, llevar ostensiblemente un gran rosario, aunque sin rezarlo. Esto bastó para obligar a toda su corte a rezarlo devotamente.

El rey cayó enfermo de gravedad. Ya le creían muerto, cuando fue arrebatado en espíritu ante el tribunal de Jesucristo.­ Vio a los demonios que le acusaban de todos los crímenes que había cometido. Cuando el divino Juez lo iba ya a condenar a las penas eternas, intervino en favor suyo la Santísima Virgen. Trajeron entonces una balanza; en un platillo de la misma colocaron todos los pecados del rey. La Santísima Virgen­ colocó en el otro el gran rosario que Alfonso había llevado para honrarla y los que, gracias a su ejemplo, habían recitado otras personas. Esto pesó más que los pecados del rey. La Virgen le dijo luego, mirándole benignamente:

“Para recompensarte por el pequeño servicio que me hiciste al llevar mi Rosario, te he alcanzado de mi Hijo la prolongación de tu vida por algunos años. ¡Empléalos bien y haz penitencia!”

Volviendo en sí el rey exclamó: “¡Oh bendito rosario de la Santísima Virgen, que me libró de la condenación eterna!”­

Y después de recobrar la salud, fue siempre devoto del rosario y lo recitó todos los días.

Que los devotos de la Santísima Virgen traten de ganar el mayor número de fieles […] a ejemplo de estos santos y de este rey. Así conseguirán en la tierra la protección de María y luego la vida eterna: “Los que me dan a conocer, alcanzarán la vida eterna” (Eclo 24, 31). 

 

San Luis María Grignion de Montfort, El Secreto Admirable del Santísimo Rosario, nº 29 in Obras, B.A.C., Madrid, 1984, p. 412.



  




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Tesoros de la Fe


Nº 187 / Julio de 2017

El mensaje de Fátima
¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará!

Palabras de la Virgen contenidas en el Secreto de Fátima; al fondo, con una aurora boreal.



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21 de julio

San Lorenzo de Brindisi, Confesor y Doctor de la Iglesia

+1619 Lisboa - Portugal. Religioso capuchino italiano, predicó durante 20 años en Italia y Alemania, siendo uno de los más terribles adversarios del protestantismo en su tiempo. Hábil diplomático, fue encargado por el Papa de delicadas misiones, falleciendo en Portugal, en ese ejercicio. Dejó varias obras de controversia y exégesis.

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