El Perú necesita de Fátima No temáis soy el Ángel de la Paz. Rezad conmigo Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 120 > Tema “Ambientes, Costumbres, Civilizaciones”

Ambientes Costumbres Civilizaciones  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

El Príncipe de la Paz


Plinio Corrêa de Oliveira



El mundo católico, y con él, todos los pueblos de la tierra se vuelven el día 25 de diciembre hacia el pesebre de Belén, a fin de adorar, lleno de fe, al Niño que ahí reposa, o admirar un aconteci­miento cuya explicación se busca en vano en las leyes que rigen los acontecimientos humanos.

En nuestra época de ruinas materiales y catástrofes morales, la Navidad surge como un punto luminoso de esperanza para las naciones que corren en busca de un orden que les asegure un bienestar aún no encontrado.

Lamentablemente, para la mayoría de los pueblos, la Navidad­ no pasa de uno de esos símbolos que exaltan las energías momen­táneamente, ¡sin infundirles un vigor nuevo y duradero!

Quieren la paz, la concordia, la felicidad, pero desean que todo ello les caiga del cielo sin la menor colaboración propia.

Este Niño que adoramos reverentes y que causa una admi­ración misteriosa a los que no lo conocen sino de nombre, es, el “Príncipe de la Paz” (Is. 9, 6), que trajo a la tierra, en la suavidad de su persona, todo el bien, ¡todo el amor capaz de hacer feliz al universo entero y a mil mundos, caso existiesen!­

Pero esa Paz está condicio­nada a una sola cosa: los hombres­ y las naciones deben some­terse a su Ley, a su Evangelio.­

Ésta es la Paz que el Señor Niño vino a traer a la tierra. Paz para cuya implantación deben cola­borar todos con su docilidad a la Ley Divina.   





  




Artículos relacionados

Mittenwald, producción artesanal o artística, y ambiente
Ambiente terreno que produce inapetencia de las cosas del Cielo
Lo inimaginable y lo soñado
La Catedral de Reims
Espíritu francés
Vida mecánica, vida natural
La grandeza del rey dignifica al cocinero
Tensión y distensión en el semblante de un santo
Pintando el alma humana
El vendaval igualitario conduce al materialismo




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
Lágrimas, milagroso aviso - Nueva Orleans 1972
Nuestra Señora del Buen Consejo de Genazzano
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Maravillosa lección en los orígenes de Lourdes
Fátima: “una sola fe, un solo bautismo, una sola Iglesia”
Dulce Nombre de María



Tesoros de la Fe


Nº 175 / Julio de 2016

La Virgen Negra de París
Nuestra Señora de la Buena Liberación

Capilla de las Hermanas Hospitalarias de Santo Tomás de Villanueva en Neuilly-sur-Seine, donde se venera a la Virgen Negra de París



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

30 de julio

San Pedro Crisólogo, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia

+450 Rávena - Italia. Por su elocuencia fue llamado Crisólogo, esto es, palabra de oro. Gran moralista, combatió las supersticiones venidas del paganismo. Sus 160 homilías densas de doctrina le valieron el título de Doctor de la Iglesia.



Santa Julita, Mártir

+Asia Menor 305. Rica viuda de Cesarea, habiendo sido despojada fraudulentamente de toda su fortuna por uno de los principales de la ciudad, resolvió procesarlo. Intimada durante el proceso a sacrificar a los ídolos para obtener la restitución de sus bienes, prefirió perderlos, así como también la vida temporal, para ganar la eterna.



San Justino de Jacobis, Confesor

+1853 Etiopía. 1853. Lazarista italiano, fue vicario apostólico en Abisinia.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....