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«Tesoros de la Fe» Nº 97 > Tema “Reflexiones de Plinio Corrêa de Oliveira”

Plinio Corrêa de Oliveira  [+]  Versión Imprimible
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La Huida a Egipto


Plinio Corrêa de Oliveira


Esta fotografía de una pintura al fresco, obra del famoso artista italiano Giotto di Bondone (1266-1337), nos muestra a la Santísima Virgen con el Niño emprendiendo el viaje rumbo a Egipto, montada en un simple jumento, con todas las señales exteriores de pobreza. San José va delante, guiando la montura.

A pesar de la penuria, la dignidad de María Santísima es la de una princesa. Llama la atención su porte erecto: sus espaldas no tienen la menor inflexión. Son dignas de nota la postura altiva de la cabeza y la resolución con que Ella enfrenta el viaje, sus incomodidades y riesgos.

San José camina al frente, atentísimo en ver lo que sucede con su purísima esposa y el Niño Jesús. Ella no. Da la impresión de confiar en San José y de abandonarse enteramente a la protección de la divina Providencia. Por lo tanto, recogida en oración con el Niño, que está como que durmiendo y asido a Ella. La actitud del Divino Infante da a entender la profunda intimidad existente entre Madre e Hijo.

Es adecuado imaginar que Ella le dirija oraciones a Él, por la intención de aquellos que están contemplando el cuadro...     






  




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Tesoros de la Fe


Nº 187 / Julio de 2017

El mensaje de Fátima
¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará!

Palabras de la Virgen contenidas en el Secreto de Fátima; al fondo, con una aurora boreal.



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Santoral

28 de julio

Santos Nazario, Celso y Víctor I, Mártires

+Siglos I y II . Los dos primeros fueron martirizados en Milán en las persecuciones de Nerón, y sus reliquias reencontradas en el siglo IV. San Víctor I, Papa de origen africano, fue martirizado en 197.



Santos Mártires de la Tebaida

+Siglo III Egipto. Mártires que padecieron bajo Decio y Valeriano, soportando los más diversos tormentos. A uno de los mártires, "blandamente atado a una alfombra de flores, se le acercó una desvergonzada prostituta para provocarle a la lujuria. Él, sin embargo, se cortó con los dientes la propia lengua y la escupió en el rostro de la seductora", siendo después martirizado (del Martirologio Romano).



San Inocencio I, Papa

+417 Roma. Papa en una de las más turbulentas épocas de la Iglesia, en que Italia era invadida por los godos y por la herejía pelagiana. Condenó esta última a pedido de San Agustín.








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