El Perú necesita de Fátima La verdadera penitencia que Nuestro Señor ahora quiere y exige, consiste, sobre todo, en el sacrificio que cada uno tiene que imponerse para cumplir con sus propios deberes.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 77 > Tema “Reflexiones de Plinio Corrêa de Oliveira”

Plinio Corrêa de Oliveira  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

El amor materno; sublimidad del género humano


Santa Gianna Beretta Molla (1922-1962), modelo de madre heroica, que prefirió sacrificar la propia vida a ceder al horrendo crimen del aborto


Como un homenaje a nuestras madres, trascribimos algunos pensamientos escogidos del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, recogidos por Leo Daniele en su obra «En busca de almas con alma», publicada en 1998.


En el orden personal, la Providencia dispuso que en el convivir humano exista una afinidad y una amistad que, salvo excepciones, es mayor que todas las demás: es entre hijo y madre.

Esta afinidad madre-hijo no tiene similitud en nada, a no ser en su modelo perfectísimo, que son las relaciones de Nuestro Señor Jesucristo con la Santísima Virgen.

Éste es el arquetipo y el anhelo de todo católico en materia de amistad.

Una madre ama a su hijo cuando es bueno. No lo ama, sin embargo, sólo porque es bueno. Lo ama aún cuando es malo.

Lo ama simplemente porque es su hijo, carne de su carne y sangre de su sangre.

Lo ama generosamente, e incluso sin esperar ninguna retribución.

Lo ama en la cuna, cuando aún no tiene la capacidad de merecer el amor que le es dado.

Lo ama a lo largo de su existencia, aunque suba al pináculo de la felicidad o de la gloria, o ruede por los abismos del infortunio y hasta del crimen.

Es su hijo, y todo está dicho.

Sabemos que la bendición de la madre es una preciosa condición para que la oración del hijo sea oída, su alma sea seria y generosa, su trabajo sea honesto y fecundo, su hogar sea puro y feliz, sus luchas sean nobles y meritorias, sus venturas honradas y sus infortunios dignificantes.     





  




Artículos relacionados

“Nuestra Señora fue siempre la luz de mi vida”
Mes de María
La Huida a Egipto
La historia de las miradas
Los deberes de la Caridad
Madre
El amor conyugal; divorcio y sentimentalismo
La santa intransigencia, un aspecto de la Inmaculada Concepción
Madre de la Divina Gracia
Contemplación, algo mucho más fácil y natural de lo que se imagina




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
Una luz que viene del campo
Suicidios en la juventud: ¿Por qué?
Santa Rosa de Lima
Capítulo 5: El mensaje salvador
Los confesionarios y el espíritu de la Iglesia
Noche Inolvidable
El mensaje de Fátima, hoy más urgente que nunca
Ideología de Género: Una persecución religiosa en ciernes
Nuestra Señora de Sonsoles
¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960?
Las milagrosas fuentes de agua de Fátima
El Señor de los Milagros
Lágrimas, milagroso aviso - Nueva Orleans 1972
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Maravillosa lección en los orígenes de Lourdes
Fátima: “una sola fe, un solo bautismo, una sola Iglesia”



 



Tesoros de la Fe


Nº 190 / Octubre de 2017

Mentalidad conservadora del interior rural
Vínculo con la tradición cultural y la familia

Hacienda San José, Chincha (Ica



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

22 de octubre

Santa María Salomé, Viuda

+Siglo I + Palestina. Según la tradición, prima de la Santísima Virgen. Era la esposa del Zebedeo, uno de los marineros más conocidos de Betsaida (Israel) y madre de Santiago y de San Juan Evangelista. Fue una de las Santas Mujeres que estaban al pie de la Cruz (Jn. 19, 25).








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....