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«Tesoros de la Fe» Nº 223

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Jesús es interrogado por Caifás

“En ningún momento dejó, divinamente, de confesar la fe”

Plinio Corrêa de Oliveira

En esta pintura de Giotto,* Nuestro Señor Jesucristo, con las manos atadas, destaca en el recinto donde Caifás se presenta como autoridad. El Sumo Sacerdote (sentado a la izquierda) está sobre un estrado de dos escalones y, a su alrededor, hay un gran alboroto. Varios personajes hablan, se mueven y Caifás se manifiesta enojado y agitado.

Se puede ver que todos están deseando encontrar una manera de arrancar del Sumo Sacerdote una palabra que justifique la condenación de Jesucristo. Pero tiene dificultades para conseguirlo.

Nuestro Señor, por el contrario, aparece tranquilo, sereno, sin expresar odio. Pero sin abdicar en ningún momento de su dignidad divina; y confesando valientemente la fe.

Debido a esa firme actitud —y Él sabía eso— sucedería que sus tormentos aumentarían notablemente hasta el suplicio final en lo alto del Calvario.

Sin embargo en ningún momento dejó, divinamente, de confesar la fe.

 

* Fresco de la Cappella degli Scrovegni (capilla de los Scrovegni) en Padua; pintado entre 1304 y 1306 por el célebre artista italiano de la época medieval Giotto di Bondone (1267-1337).



  




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Tesoros de la Fe


Nº 226 / Octubre de 2020

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Sacralidad en el orden temporal

Emperador Carlomagno, Alberto Durero, 1511-13 – Óleo sobre madera de tilo, Museo Nacional Germánico, Nuremberg (Alemania)



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Santoral

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San Antonio María Claret, Obispo y Confesor

+1870 + Fontfroide - Francia. Incansable misionero, quería salvar al mundo con sus predicaciones, Arzobispo de Cuba, profetizó castigos para aquella isla. Fundó la Congregación Misionera de los Hijos del Corazón Inmaculado de María. Confesor y consejero de la reina Isabel II, de España, influyó para la elección de obispos dignos que fueron después "la guardia personal del Papa" en el Concilio Vaticano I, en el cual ejerció papel preponderante.

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