El Perú necesita de Fátima Visteis el infierno, a donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 25 > Tema “El Símbolo de los Apóstoles”

Lectura Espiritual  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Noveno artículo del Credo - I

Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos


La Iglesia Católica representada como Fortaleza de la Fe, miniatura del siglo XV — Colección de M. Ambr. Firmin-Didot.


De la Iglesia en general

El noveno artículo del Credo nos enseña que Jesucristo fundó en la tierra una sociedad visible, que se llama la Iglesia Católica, y que todos los que forman parte de esta Iglesia están en comunión entre sí.

Después del artículo que trata del Espíritu Santo se habla inmediatamente de la Iglesia Católica, para indicar que toda la santidad de la misma Iglesia se deriva del Espíritu Santo, que es el autor de toda santidad.

La palabra Iglesia quiere decir convocación o reunión de muchas personas.

Dios, por una gracia particular, nos ha llamado a la Iglesia de Jesucristo, para que con la luz de la fe y la observancia de la divina ley le demos el debido culto y lleguemos a la vida eterna.

Los miembros de la Iglesia se hallan, parte en el cielo, y forman la Iglesia triunfante; parte en el purgatorio, y forman la Iglesia purgarte o paciente, y parte sobre la tierra, y forman la Iglesia militante.

Estas diversas partes de la Iglesia constituyen una misma Iglesia y un solo cuerpo, porque tienen una misma cabeza, que es Jesucristo; un mismo espíritu, que las anima y une entre sí; un mismo fin, que es la bienaventuranza eterna, la cual unos miembros gozan ya y otros la aguardan.

Este artículo del Credo se refiere principalmente a la Iglesia militante, que es la Iglesia en que estamos de presente.

De la Iglesia en particular

La Iglesia Católica es la sociedad o congregación de todos los bautizados que, viviendo en la tierra, profesan la misma fe y ley de Cristo, participan de los mismos Sacramentos y obedecen a los legítimos Pastores, principalmente al Romano Pontífice.

Para ser miembro de la Iglesia es necesario estar bautizado, creer y profesar la doctrina de Jesucristo, participar de los mismos sacramentos, reconocer al Papa y a los otros Pastores legítimos de la Iglesia.

Los Pastores legítimos de la Iglesia son el Romano Pontífice, o sea, el Papa, que es el Pastor universal, y los Obispos. Además, con dependencia de los Obispos y del Papa, tienen parte en el oficio de Pastores los otros sacerdotes, y en especial los párrocos.

El Romano Pontífice es el Pastor universal de la Iglesia porque Jesucristo  dijo a San Pedro, primer Papa: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y te daré las llaves del reino de los cielos, y todo lo que atares en la tierra será atado en el cielo, y lo que desatares en la tierra, será desatado también en el cielo”. Y, asimismo, le dijo: “Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas”.

Todos los que no reconocen al Romano Pontífice por cabeza no pertenecen a la Iglesia de Jesucristo (Catecismo Mayor de San Pío X, Ed. Magisterio Español, Vitoria, 1973, pp. 23-25).     





  




Artículos relacionados

Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos (2ª parte)
Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos (3ª parte)
Primer artículo del Credo (2ª parte): Creador del cielo y de los ángeles
Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor
Octavo artículo del Credo: Creo en el Espíritu Santo
Concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen
Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos (5ª parte)
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado
El símbolo de los Apóstoles - Introducción




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
Invitación al rosario del 13 de mayo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Maravillosa lección en los orígenes de Lourdes
La Virgen del Tepeyac - Nuestra Señora de Guadalupe en México
Fátima: “una sola fe, un solo bautismo, una sola Iglesia”



Tesoros de la Fe

Nº 162 / Junio de 2015
Paray-le-Monial
Aquí se apareció el Sagrado Corazón de Jesús

La capilla de las apariciones en Paray-le-Monial, cuna de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

1 de julio

San Aarón, Levita

+1250 a.C. Palestina. Hermano de Moisés, fue su portavoz junto al faraón, en medio de las tentativas de librar al pueblo hebreo del cautiverio en Egipto. Fue declarado por Moisés, por orden de Dios, el primero y Supremo Sacerdote de la Orden levítica.



Santa Ester, reyna de Persia

+siglo V a.C. Hamadán - Irán. Era "hija de Abihail, tío de Mardoqueo" (Est. 2:15). Habiendo quedado huérfana de sus padres, su primo Mardoqueo la adoptó y crió como si fuera hija suya. Era "moza de hermosa forma y de buen parecer" (Est. 2:7). Su nombre hebreo era Hadasá (que significa mirto) pero le fue cambiado a Ester que es de origen babilónico y significa ‘estrella’. Fue proclamada reyna en lugar de la reyna Vasti pues ganaba "la gracia de todos los que la veían" (Est 2:15).








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....